jueves, julio 01, 2010
jueves, junio 03, 2010
Tenía el corazón repleto de llagas, los labios sucios, el cuerpo vendido, el alma culpable. Me había rendido. No creía, no veía, no sentía. Sólo actuaba, cerraba los ojos y dejaba que anónimos violaran mi vitalidad. Era sin ser del todo. Mis pupilas nostálgicas se derramaban en silencio. Y de pronto, llegaste, sin avisar, sin molestar, sin abusar, sin buscar ni presionar. Sólo, viniste, te sentaste, me miraste y me hablaste de cosas sin importancia. Había olvidado las cosas sin importancia y me las recordaste. Recordé que, antes del diluvio, disfrutaba con todos aquéllos irrelevantes detalles que llenan las mañanas, los mediodías, amaneceres, atardeceres, noches. El placer del refresco, la humeante taza de té, el aire tranquilo, el sonido, el reír, el ruido de las ruedas sobre el asfalto, la melodía de los granos de arena chocando entre sí al son del viento. Joder, qué bien me sentó recuperaros.
lunes, mayo 24, 2010
Delirios
sábado, mayo 15, 2010
Llueve llueve llueve. La lluvía me vuelve melancólica, suele hacerme soñar y anhelar lo indeseable, o inalcanzable. Se hace conmigo la nostalgia y se me contagia la humedad que desprende el inconsolable cielo. Grisácea Barcelona no me llores tanto. Mis huesos son un quejido, mi piel desvela las pequeñas agonías que escondo tras la chispa de mis pupilas y que mis labios jamás osarían escupir. ¿ Qué le voy a hacer ? Siempre me gustó jugar al escondite. Aunque todavía no sé si la meta del juego es seguir siempre escondida o que encuentren mi paradero, cuanto antes mejor.

lunes, mayo 10, 2010

Pupilas que escuecen, humo que duerme, ¡vuelo, vuelo!
Piel deja de enrojecerte, deja de quejarte, deja de aullar, deja de morir. Algún día estarás sana, lejos de una contaminación imperialista, expansionista, lejos de un aire que te desgarra. Lejos de unos brillos que te seducen y te violan. Te alejaré de la intangible maldad del efímero enemigo, ¡correremos lejos! Sólo te imploro que dejes de arañarme, quiéreme aunque me pierda en el frenesí de la existencia ¡oh, por Dios! no me abandones, ¡todavía no!
Ojos hidrópicos creo
que mis ojos deben ser;
pues cuando es muerte el beber,
beben más, y desta suerte,
viendo que el ver me da muerte,
estoy muriendo por ver.
La vida es sueño, Calderón de La Barca
martes, abril 06, 2010
El Hilo
sábado, marzo 13, 2010
Alcools
domingo, febrero 14, 2010
jueves, enero 21, 2010

Mis falanges abrazan las tuyas. Nuestros metacarpos se cubren de besos. Nuestros ocho huesos carpianos chocan y se enredan cómo tus cabellos respirando aire. Nuestras manos en perfecta e inquebrantable simbiosis. Hacen el amor.
Tus pupilas quieren bañarse en mi iris, quieren que mis pestañas giman de placer, que mis labios se estremezcan. Las mías te seducen, te acarician, te perforan la carne y desnudan el corazón. Muerdes mi lengua, y ríes. Bajas los párpados y lanzas al aire un fugaz suspiro; Falanges, metacarpos y carpianos eyacularon.
Tu cuerpo anhela que le siga, y voy tras él cuál felino tras su presa. La tela yace ofendida sobre el frío suelo, el calor de tu piel hace temblar mi vena yugular. Caigo, y tú sobre mí – en nuestra mirada destellos, entre nuestros muslos humedad y calor, en nuestro alma deseo.
Respiración inquieta, gotas de placer, gritos de éxtasis.
No, no pares.
lunes, enero 11, 2010
Afrika
Hoja que roza un vidrio,
Agua que pasa unas guijas,
Lluvia que besa una frente juvenil;
Como rápida caricia:
Pie desnudo sobre el camino,
Dedos que ensayan el primer amor,
Sábanas tibias sobre el cuerpo solitario;
Como fugaz deseo:
Seda brillante en la luz,
Esbelto adolescente entrevisto,
Lágrimas por ser más que un hombre;
Como esta vida que no es mía
Y sin embargo es la mía,
Como este afán sin nombre
Que no me pertenece y sin embargo soy yo;
Como todo aquello que de cerca o de lejos
Me roza, me besa, me hiere,
Tu presencia está conmigo fuera y dentro,
Es mi vida misma y no es mi vida,
Asi cómo una hoja y otra hoja
Son la apariencia de un viento que las lleva.
domingo, diciembre 13, 2009
domingo, diciembre 06, 2009
The Hill
Podría intentar entenderlo. Entender por qué te anhelo, por qué respiro. Podría alzar un interrogante sobre tu voz y hallar centenares de hipótesis que cobijaría entre mis falanges. No serían más que vacías conjeturas que fingirían Respuesta.
Perderme en tu cabello, reír junto a tus latidos, estrechar la cálida yema de tus dedos junto a mis labios – Inmensidad blanca, nieve encumbrando árboles interminables, montañas perforando el cielo. Respiro.
Suaves olas de calor sobre mi piel, tierno y estremecedor placer, aterciopelado arañazo – Agotadora calidez, arena bañando el cuerpo, perpetuo sol quemando miradas. Respiro.
Pupilas trémulas, despertar en tus palabras, dormir en tus pestañas, escuchar (te) – Infinidad negra, luces rezando a la Luna, gotas fruto de melancolía. Respiro.
No existe respuesta. Debes de ser aire; efímero, etéreo, invisible – pero al mismo tiempo tan tangible, tan presente, necesario. Quizás soy la hoja que se dejó llevar, aquella que decidió desprenderse de la rama y volar. Mi columna vertebral habrá encontrado la pluma que la sostiene, que no permite que se derrita, y desplome.
Respiro.
Respiro.
Respiro.
domingo, noviembre 22, 2009
miércoles, septiembre 16, 2009
sábado, junio 27, 2009
miércoles, junio 17, 2009
Irma
Life turns its back on us, how could you just agree?I woke up today
To a world devoid of forests and trees
Drained of every ocean, every sea
Just like a useless brick upon the shore
The morning after the storm
That swept the bridge away
Relentless tide
No anger
Just this relentless time
That calls us all on
Pain Of Salvation
martes, mayo 26, 2009
domingo, abril 12, 2009
Pluvius Aestivus
lunes, marzo 23, 2009

No tiene sentido, no tienes sentido. A tu lado no soy más que una abeja adherida a tu piel como si de polen se tratara. Juntos creamos miel, dejamos que se deslizara por nuestras espaldas al son de mis caricias. Dejaste impregnados tus labios en los míos pensando que pronto alzarían el vuelo. Pero jamás lo hicieron, volar no siempre es tarea fácil, y esta miel que envuelve y encierra... ¿Cómo pretendías que me deshiciera de ella si apenas conseguía abrir las alas?. Te equivocaste de víctima, tejiste a la perfección una telaraña que ahora escupe sobre mis cabellos. Pero están trenzados sobre tu columna vertebral, son parte de ti y te empeñas en negar la evidencia. Desde luego, pecador, haces que la justa acabe remordiéndose las entrañas sobre nuestro viscoso tapiz. ¿Crees que no adiviné el as que tímido se escondía bajo tu manga?. Amor, por suntuosa que sea tu sonrisa y la ceguera que me causaba tu mirar, las palabras siempre ganan y traicionan.
Y yo, a mi gran pesar, siempre dejo que me ahoguen,
y me venzan.







